AFINIDADES con el ELEMENTO FUEGO
Fuego - Aire: poseen
un desenvolvimiento activo por naturaleza, los dos están interesados en la
acción. El elemento Aire le da dirección, estímulo que le hace expandirse y
crecer. La fuerza vital que posee el elemento Fuego, naturaleza de por sí
poderosa se equilibrada por la reflexión de la mente. El elemento Aire le
aporta un sentido a toda esa energía creadora, le da más perspectiva y le enseña
la manera de relacionarse. El elemento Fuego le va a proporcionar chispa y
mente inspirada. El elemento Fuego hará que la mente se inflame y haya una
profusión de ideas y pensamientos, al elemento Aire le conviene el elemento
Fuego, dando un sentido a la hora de relacionarse en el mundo. Pueden ser, la
imagen de un incendio agrandándose con el viento o la llama de una vela
balanceándose con el aire.
Fuego - Tierra: entre ellos hay una cierta complementación aunque sea a través del conflicto, existe una atracción seguramente inconsciente, lo que les lleva a relacionarse pero no se ven puntos compatibles. Si el elemento Tierra necesita pruebas, el elemento Fuego no se las va a proporcionar, no es su naturaleza, ni tan siquiera intentará dar muchas explicaciones, pero muchas veces el elemento Tierra se quedará con los ojos abiertos, estupefacto, al ver como la personalidad del elemento Fuego encuentra lo que ella tanto ha buscado, el elemento Fuego seguramente ni prestará la más mínima atención, ni lo valora, sencillamente porque es diferente al elemento Tierra. Por eso ele elemento Fuego le recuerda al elemento Tierra, en confiar en su intuición. El elemento Tierra aportará esa practicidad, sabrá concretar esa visión que puede tener el elemento Fuego en la relación y enseñará a estar más con los pies en este mundo, dándole más cautela y menos arrogancia. La imagen del elemento Tierra desértica, agrietada acompaña a estos dos elementos en relación y la arcilla cocida como representación de la concreción de la forma en combinación con el Fuego.
Fuego - Agua: es evidente que estos dos elementos mezclados, no es fácil su relación. Dependiendo de la proporción, el elemento Agua apaga al elemento Fuego, o el elemento Fuego evapora al elemento Agua. En un acercamiento entre dos personas en una relación si uno trata de imponer en el otro, cosa que inicialmente hará el temperamento del elemento Fuego, la experiencia es difícil que acabe bien. El elemento Agua también puede hacer de las suyas, acudiendo a tretas como hacerse la víctima, ejerciendo una situación de ahogo en el otro con su actitud pasiva, que poco a poco va debilitando y consumiendo la energía del elemento Fuego. Ambos pueden enseñarse mucho si reconocen que el otro es diferente, se deben dar un margen entre ambos. El carácter del elemento Fuego es muy individualista. Si cada uno sabe estar en su sitio reconociendo la energía del otro, buscando un tiempo para cada uno, puede que al final se obtenga un cierto equilibrio.
Fuego - Fuego: compartir el mismo elemento denota complementación entre dos personas, es estimulante para ambos, en general, la relación en el mismo elemento hace que entre ellos se ayuden y vean el mundo de una manera similar, aunque denotan una cierta dinámica de monotonía. Cuando el signo solar se repite entre ellos, puede ser un estímulo, pero también se da una falta de perspectiva en la relación, su mundo es demasiado "su mundo" y puede existir una falta de amplitud entre ambos. En el elemento Fuego, ambas personas se estimulan para desarrollar su individualidad, se dan empuje mutuamente, se comparten actividades y mucha energía se moverá en los dos temperamentos. Dinámica activa y vital entre ambos que les ayuda a expandirse.
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